
lunes 13 de julio de 2009
domingo 12 de julio de 2009
¿ANDE ANDARÁ?
Foto de las 'primeras damas' del G-8 con el Papadomingo 28 de junio de 2009
PROGRESISTAS: UNA MAYORÍA EN MINORÍA

viernes 19 de junio de 2009
martes 16 de junio de 2009
VALCÁRCEL UTILIZA COMO REHENES A SUS CIUDADANOS MÁS VULNERABLES Y DEPENDIENTES

Murcia es la peor comunidad en la que se está poniendo en práctica la Ley de Dependencia, y respecto a hace seis meses, ha caído de un 2 a un 0.5, siendo la única comunidad que aún no ha desarrollado una normativa regional para implantar esta ley, y por ello la comunidad murciana habría sido calificada incluso por debajo del cero.
(...) Ningún desacuerdo político puede utilizar como rehenes a los ciudadanos más vulnerables ni especular con el sufrimiento de las personas más necesitadas, ha aseverado el máximo responsable de la asociación autora de este estudio.
(...) Según el estudio al que estamos refiriéndonos y que coloca al gobierno regional murciano del Partido Popular (PP) como una auténtico indeseable, las "comunidades que tienen una mejor coordinación con los ayuntamientos, encargados desde hace treinta años de los servicios sociales, son las que mejores resultados obtienen, las que más ayudas están prestando.
(...) Pero a Valcárcel le va muy bien la propaganda y actuar contra el Gobierno de España que preside José Luis Rodríguez Zapatero, aún a costa de la suerte de los mayores y más desfavorecidos murcianos y murcianas, pues con ello consigue más que excelentes cosechas de votos, que se le salen ya por la orejas, de atiborrado que está en esta región el PP.
Valcárcel dijo el pasado 9 de junio, Día de la Región que "los murcianos son el mejor potencial con el que cuenta la región por ser personas entregadas, capaces y trabajadoras", pero se olvida de aplicarles la Ley de Dependencia a quienes han dado todo por esta tierra y se hayan en la necesidad de recibir apoyo de los poderes públicos. Claro, que en Murcia debe haber mayores y "mavores".
sábado 13 de junio de 2009
EL RASTRO DE FRANNS RILLES

El trabajo oculto tiene una larga tradición en el Levante español. Mucho antes de que llegaran los inmigrantes, los trabajadores nativos, incluidas mujeres y niños, vivían esa misma explotación laboral en varios sectores de actividad. Ahora son los forasteros los que ocupan su lugar. La familiaridad de haber crecido en medio de esa cultura de explotación y de irregularidad es la que ha insensibilizado a la población ante esta putrefacta realidad. Una sociedad informal produce inmigración en situación irregular.

En la crisis disminuye el flujo de entrada, de modo que hay que reforzar los controles interiores para que los sin papeles generados aquí no superen a los que llegan. La irregularidad hacia dentro es, ahora, la que más nos debe preocupar. De no ser así, antes o después habrá que hacer otra regularización general de inmigrantes. Eso si no la prohíbe el Gobierno de turno para que no podamos seguir el rastro que deja la miga del pan.
Antonio Izquierdo es catedrático de Sociología.








